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El Landó
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Hay días en los que solo quieres cenar bien, en un espacio tranquilo y con un servicio a la altura, no parece pedir mucho pero todos tenemos sitios en mente en los que esto ocurre de verdad, hoy os hablo de uno de ellos El Landó.

La Historia de El Landó va ligada ligada al gran restaurador Lucio, fue él quien lanzó el restaurante y situó en él a una persona de su máxima confianza, su cuñado Ángel González que junto a su hijo “Angelito” han tirado de este local durante muchos años, en la actualidad ya no están al frente pero su impronta perdurará para todos los que disfrutamos entre sus anchos muros.

El local cuenta con una entrada pequeña que da paso a un pequeño recibidor junto con un par de mesas y unas escaleras que conducen directamente al sótano donde está el salón principal. Su decoración es clásica con artesonados de madera en el techo y las paredes divididas en botellas de vino y fotos de famosos que se han dejado fotografiar con Ángel y su familia.

Nada más sentarnos en la mesa y tras pedir un par de copas de vino nos reciben con un tomate cortado en finas laminas y aliñado que ameniza la espera mientras decidimos que vamos a pedir.

Empezamos con unas alcachofas a la plancha, muy tiernas con muy buen sabor. Continuamos con uno de sus platos estrellas, huevos rotos con patatas que nunca fallan.

Para los principales unas cocochas de merluza que estaban brutales y que acompañé con unas patas fritas, ya se que suena raro pero a mi me encanta la combinación. También pedimos rape a la plancha con ajito y guindilla, puro sabor respetando el producto.

Aunque estabamos llenos para terminar compartimos una natillas caseras que pusieron fin a una cena perfecta.

Un espacio pensado para disfrutar del producto con elaboraciones sencillas y un servicio perfecto, volveremos muy pronto.

Dirección: Plaza de Gabriel Miró, 8, 28005 Madrid

Ambiente: Clásico y tradicional

Servicio: Muy profesional y cercano

Gastronomía: Cocina tradicional centrada en el producto

Recomendación: Sus pescados, muy buen producto tratado con mucho mimo.

Precio: 50€

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